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Pensar diferente, actuar diferente

Cecilia Tejera es estudiante de la FCEE. En marzo, participó de un programa en Stanford University. En esta entrevista, cuenta su experiencia.

El programa University Innovation Fellows (UIF) de Stanford University empodera a los estudiantes para convertirse en agentes de cambio en sus universidades. Un grupo de cuatro alumnos de la UM, participó de esta actividad este año. Cecilia Tejera, estudiante de Economía y Dirección y Administración de Empresas, contó en una entrevista su experiencia en este programa.

Los egresados de UIF, llamados “fellows”, son una comunidad internacional que lidera un movimiento que promueve que otros estudiantes adquieran las actitudes, herramientas y conocimientos necesarios para competir en la Economía del futuro. En esta ocasión, los participantes fueron 350, de nueve países de todo el mundo: EE.UU, Canadá, Perú, Uruguay, China, India, Alemania, Venezuela y Puerto Rico.

El programa consistió en ocho semanas de trabajo online a través de la metodología del Design Thinking, Landscape Canvas, Lean Startup, Storytelling y conferencias con estudiantes y mentores. Luego, viajaron a Silicon Valley, donde conocieron la Universidad de Stanford y empresas como Google y Microsoft.

¿Por qué decidiste participar del programa?

Lo primero que pensé fue: “¿Qué otra oportunidad podría tener para ir a una de las mejores universidades del mundo? ¡Qué genial sería conocer el famoso Silicon Valley!”. Y no sólo eso, sino que conocería a 350 chicos de todo el mundo, con culturas diferentes, pero con la misma motivación que yo, que es la de emprender y querer hacer del mundo un lugar mejor. Con anotarme no perdía nada, y todo lo que podría aprender de educadores de Stanford iba a ser invaluable y muy útil para mi carrera.

Uno de los objetivos del programa es que los fellows puedan promover la innovación y el emprendedurismo en sus universidades. ¿Qué ideas desarrollaron en el programa?

Pensamos en cuatro posibles actividades:

1- Startup 01: Una materia 100% práctica, donde los estudiantes puedan poner a prueba toda la teoría aprendida en materias como Iniciativa emprendedora y Creatividad e Innovación, para trabajar en el proyecto que deseen y puedan terminar el semestre presentando el emprendimiento a la ANII para obtener capital semilla, por ejemplo.

2- Maker Space: Un lugar como el Z-ROOM pero disponible las 24 hs., donde cualquier alumno pueda ir a trabajar en sus proyectos y desarrollar prototipos, con todo tipo de materiales disponibles.

3- Red de mentores: Un grupo de profesionales que pueda asesorar a cada emprendedor que acude a Initium con una idea.

4- Club de emprendedores: Un espacio donde todos los emprendedores puedan reunirse semanalmente a discutir sobre sus proyectos, potenciales ideas e incluso organizar algún evento. Este club tiene el fin de darle más protagonismo a los alumnos.

Sabemos que algunos de estos proyectos son ambiciosos, pero consideramos que con la ayuda de Initium y los próximos fellows de la UM, vamos a poder ir implementándolos.

¿Cuáles fueron tus principales aprendizajes?

La frase que más me quedó fue “fail fast” (falla rápido). El fracaso no lo ven como algo malo, al contrario, lo festejan, y cuanto antes te des cuenta del error, mejor. Es por ello que prototipar la idea y evaluarla con la gente es la mejor forma de hacer que un emprendimiento sea exitoso, porque al fin y al cabo ellos van a ser tus compradores, y si no les gusta o le encuentran defectos, no lo van a comprar.

Cada pregunta o problema a resolver la formulábamos de la siguiente manera: “How might we...?”. Esto ayuda mucho a pensar en ideas. Siendo estudiante de Economía, veo muchas ecuaciones por día, pero esta que nos enseñaron en Microsoft es la que más me gusta por lejos: Think differently + Act differently = Culture Change & Innovation

Algo muy importante, sobre todo cuando hacemos brainstorming, es decir: “Sí, y...”. Toda idea, no importa cuán loca sea o inviable, se puede lograr. Cuando estás en un equipo y alguien dice algo que no crees posible, lo peor que se puede hacer es decir “Sí, pero...” porque desmotiva al que está dando la idea. Uno lo tiene que apoyar, empatizar con la idea y agregar algo más, para entre todos llegar a algo mejor, y por ello decimos “Sí, y...”. Como ellos decían, hay que tratar de evitar las ANTS (Authomatic Negative Thoughts).

Finalmente, uno de los juegos que más me divirtieron, y que además es conocido por todo el mundo, es “piedra, papel o tijera”. (Foto de la portada). En este caso, si cuando te enfrentabas a otro fellow, perdías, tenías que volverte parte de su hinchada y actuar como si fueras su mayor fan. La sensación es increíble, y con este sencillo juego, uno aprende que si te conviertes en fan de otra persona, apoyándolo y alentándolo en todo momento, lo conviertes en una persona exitosa (“Be other's people fan to make them succesful”).

¿En qué te aportó representar a la FCEE de la UM en un programa internacional?

De los cuatro alumnos que fuimos, yo era la única de FCEE. Romina, Luis y Matías son de FIUM. En ese sentido fue importante ya que intento transmitirles a mis compañeros de Economía la importancia de hacer cursos como éstos, que nos ayudan a abrir la cabeza y salir un poco de la teoría y los números, para solucionar de manera creativa problemas reales. Además, tuve la oportunidad de darle una charla a mis compañeros de Dirección y Administración de Empresas de generaciones posteriores a la mía, en la clase Iniciativa Emprendedora, sobre nuestra experiencia en Stanford y lo positivo de una actividad como ésta para un estudiante de la carrera.

¿Recomendarías que otros estudiantes participaran?

Totalmente, sin dudarlo. Se lo recomiendo a todos los alumnos de todas las facultades, ya que no importa lo que estudies, siempre te enfrentas a problemas que requieren de una solución creativa. Es un costo que vale la pena asumir. Además, es un curso que sólo se da para universitarios.

¿Cuáles son tus expectativas a futuro en relación con tu futuro académico y lo que aprendiste en marzo?

Lo que más quiero es tener mi propia empresa algún día, una empresa con sentido, que solucione alguna problemática existente. Este curso me dio nuevas herramientas, una red de contactos impresionante y renovó mis energías para volver más motivada que antes. Como nos decíamos unos a otros en un juego que realizamos en Stanford, mirándonos a los ojos: “I promise to leave this world better than I found it”.

Por cualquier consulta: ctejera1@correo.um.edu.uy


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